martes, 31 de enero de 2012

Día 1113. Detestando.

Detesto que lo puto despertador suene tan temprano, pero sobre todo detesto el codazo que le sigue, 3 segundos después.

Detesto salir del calor del edredón y que mi querida esposa se desparrame en el vacío que he dejado.

Detesto no saber qué ponerme, y que me siempre me apetezca lo que está sin planchar.

Detesto salir de casa de noche, con más capas que una cebolla, de quita y pon según entres o salgas.

Detesto las putas obras de los ferrocatas, aunque sean gratis.

Detesto los que no se lavan por la mañana, que tienen la manía de agarrarse por la parte de arriba de las barras del metro.

Detesto a los que conocía, y cada vez conozco menos, a los que me hablaban y ahora sólo me saludan guturalmente.

Detesto ver las terrazas de los bares vacías de gente y de mí mismo.

Detesto no poder pasear a Pumba por el río, para que no se le congelen los cjncicos con la hierba.

Detesto tanto reality en la tele, y tanta pasión juvenil por participar en ellos.

Detesto la falta de respeto, y la crisis de valores.

Detesto la crisis, no de valores y los que sacan tajada aprovechándose del miedo.

Detesto a los que se reparten nuestro dinero en bolsas de basura, industriales.

Detesto a los que prometen, hasta que meten.

Detesto a los que presumen de ganar.

Detesto a los violentos y a los maltratadores.

Detesto a los que roban a los inocentes, y más si son de la nobleza.

Detesto a mis musas, cuando me dejan colgado.


Y dirás: Jdr, Pepe, ¡ qué negativo !

Y diré: Noooo, es que como me faltaba inspiración, me he dicho:

- Voy a hacer lo que hacía en las clases de lite...

... comentarios de-testo



lunes, 30 de enero de 2012

Día 1112. El debate.

Acabando el último día de venus del presente mes casi agotado (el viernes noche, hablando raro) cuando ocurrió algo inusual en mi hogar, dulce hogar.

Estábamos cenando los 4 (Pumba incluido) y en la pequeña pantalla (dicha así por el fondo, que no por el alto y ancho) estaban (y Esteban) con el Sálvame (pa variar).

Era una entrevista a la joven presentadora que cada vez se confunde más (fisicamenette) con su madre, y que coinciden (curiosamente) en apellido.

Dicha moza acudía al programa a difundir su (mala) experiencia después de haber sido operada de un tumor.

El debate interno familiar se centraba en si es moralmente adecuada esa exposición pública de su situación personal.

Tengo que aclarar que afronto este tema sin frivolidad, aunque lo pueda parecer, pero tampoco con seriedad, siendo fiel a mi postura.

Mi postura, en la que no coincidíamos todos los miembros (de la familia) era que sí, siempre y cuando se cumplan dos factores.

Uno, que dicha persona esté fuera de riesgo y haya superado con éxito la operación y su postoperatorio.

Dos, que lo haga altruistamenette o, en su defecto, que use el beneficio económico para fines relacionados con la enfermedad.

Los dos puntos confluyen en un mismo objetivo: ayudar a quien esté en la misma situación.

Creo que todo aquel que haya superado con éxito una situación personal difícil ha de difundirlo (me incluyo) para dar ejemplo de superación a quien esté falto de ella.

Y más si es famoso, porque esa difusión se multiplica por mucho, como han hecho Josep Carreras, Pascual Maragall, Luz Casal, ...


Y mientras debatíamos con posturas y matices diversos, Pumba soltó un grrrrrrruuuuuuuuaaaaaah, que en Pumbés significa: Me aburroooooo !

sábado, 28 de enero de 2012

Día 1111. Peperecetas en la arrocera.

En casa no somos de cenar mucho, entendiendo como cenar mucho a hacer dos platos y postre.

Lo normal es sacar el "pa amb tomàquet" (una costumbre catalana exportada al resto del país con el nombre de pantumaka) y lo que se tercie. Un día toco el violín ,kicir, corto jamón, otra de mis aficiones... cuando todavía existe el jamón que aterrizó en navidad, al que, por cierto, le queda poco de vida (y estamos en enero). Otro día toca algo al horno. Otro verdura o ensalada. Etecé.

Los jueves, esperados y deseados, la suegra nos hace/trae un tortillón de patatas con anexo. El anexo puede ser alguna rudancha (ver 203) de merluza u otros seres (muertos) del mar. O, como este jueves, alguna "cocreta" (cocretamenette media docena).

Los viernes acostumbramos a salir a cenar como bien sabrás si eres fan de LOPB.

Ayer no salimos, así que, a eso de las 9, no había ninguna idea para llenar al estómago, y tocó tirar de arrocera.

Messi ocurrió reunir unas cuantas recetas para publicar el libro "1.111 peperecetas en la arrocera", por darle un nombre comercial (que, llámalo casualidad, coincide con el número del post).

A esta primera la iba a llamar:

Pepechuchi o bolitas de arroz con palitos de mar

Ingredientes para una persona

- Poner en la arrocera un vasito de arroz.

- Llenar de agua hasta sobrepasar el arroz un dedo (en horizontal, claro).

- Cerrar la arrocera (importante).

- Darle al "on". En caso de que tarde mucho en hacerse (días) es que te has saltado este paso.

- Una vez comprobado que el arroz está hecho (ha de echar vapor), sacarlo y enfriarlo. Si no tienes mucho tiempo (como era mi caso), ponerlo en un colador y enfriarlo bajo agua fría.

- Hacer bolitas (que quepan en la boca) y colocarlas en el plato.

- Ponerle encima un trocito de palito de mar a cada una

- Rociarlas con salsa de soja

- Probarla

- Escupirla

- Calentar el trozo de tortilla y la cocreta que, por suerte, sobraron del día anterior


Después de esta primera experiencia parece que la publicación del libro tendrá que posponerse un poco.



PS: Pues no parecían tan malas, dime iluso.


viernes, 27 de enero de 2012

Día 1110. Un sueñito palante, María, un sueñito patrás.

Estos días leo menos, que no es lo mismo que leo messi.

El motivo de ello (de leer menos, no de leo messi) son las putas obras de los ferrocatas, que me hacen transbordar (un palabro que me suena a vomitera, y no es pa menos) de más y con los trenes llenos. Vamos, que se me quitan las ganas de sacar el ebook de la bandolera para dos paradas.

Por eso notarás, por el "Pepelee" (si te acuerdas de qué es) que los libros me duran más.

Ahora estoy con el tercer libro de David Safier.

Ya leí el "Jesus me quiere" y el "Maldito Karma", ambos comentados aquí en el 782 y 785 respectivamenette.

Me chifla el sentido del humor del Safier. En éste, "yo, mi, me, contigo", (que no es una oda al ego) la protagonista acude a un hipnotizador para dar un volantazo a su desafortunada existencia. La idea era hacer una regresión para vivir otra vida, lo que le hará, al despertar, ver la actual con otro prisma.

Y va y se mete en el cuerpo de Shakespeare, compartiéndolo con el dramaturgo.

Esto me da pie a explicar mi experiencia en una sesión de regresión, que hice de normoyente, cuando lo probé todo (legal y ético) para intentar detener el crecimiento del tumor.

El "regresista" o como se llame al que hace la regresión me hizo tumbar en un diván, con apenas luz, mientras me decía que iba a retroceder a otras vidas pasadas.

Me hacía respirar hondo y contarle en todo momento lo que "veía" o mejor dicho lo que mi mente creaba. Buscaba en el pasado una explicación a porqué mi inconsciente (mis adentros, que digo yo) se empeñaba en que el consciente (mis afueras) dejara de oír.

Después de 315 "¿qué ves?" de su parte y de 315 "nadas" de la mía, y cuando a punto estaba de dar por perdidos los euros invertidos, empecé a vislumbrar algo.

"Vi" cada vez con más claridad, un pueblo nevado, con casitas de madera, donde yo vivía con mi mujer y un niño pequeño. En un momento dado, me veo en medio de la calle donde está mi casa y de repente alguien se acerca hacia mi y me golpea en un lado de la cabeza.

En ese momento, me vino un escalofrío espantoso que me hizo volver a la realidad mientras se me saltaban unos lagrimones como puños.

El regresista Intentó hacerme volver a ese momento, sin éxito.

Salí confundido de la sesión, sin cita futura, pero volví después de pensarlo. Tenía mono de aquel escalofrío.

En otra sesión tenía un accidente de coche, en una carretera junto al mar y veía mi cuerpo, tapado con una sábana, desde fuera. Mientras escapaba del lugar, lleno de gente que intentaba atenderme con chalecos refractantes, un camión pasa muy cerca y caigo al agua. Consigo salir a flote, cuando estoy a punto de congelarme, donde me esperan tres caras que me suben a una barca, emprendiendo un viaje que recuerdo silencioso.

Tras la sesión, me explicó que era la primera vez que alguien le contaba una experiencia futura (por el detalle de los chalecos) en lugar de una vida pasada.

Según él, podía interpretarse, metafóricamenette como la futura operación que aún tenían que hacerme, por verme con la sábana encima, por el dormirme para operar (el estar en el agua), por salir a flote (despertar) y los médicos que me rescatan del frío. Y luego se hace el silencio.

Eso me convenció de que la operación iba a ir bien, sordera aparte. Y fue entonces cuando decidí operarme, después de 6 años de pensármelo (mientras el tumor crecía).

Curiosamente, tras la operación me contaron que había tenido una hipotermia, igual que sentí en la sesión.

¿Y cómo interpreto yo esto?

Bueno, intento hacerlo al margen de creencias religiosas. Soy más de una corriente cuántica, de esa de "la realidad no existe cuando no la estamos observando".

Me gusta pensar que esto donde estamos es fruto de la proyección de nuestro potentísimo cerebro, y actualmente hay muchos estudios al respecto.

Por esa misma teoría, las vidas pasadas las puede haber generado mi imaginación, y, como en esta corriente no existe el tiempo, puedo haber proyectado también una "realidad" futura.

He dicho.

Y dirás, con el sarcasmo que te caracteriza: ¿De Yzaguirre o de Glennrothes ?

Y te recordaré que no bebo hasta nueva orden.



jueves, 26 de enero de 2012

Día 1109. Help.

Ya he comentado otras veces que a este mundo venimos inicialmente con una programación paragenética en la que se incluyen unas instrucciones para ayudarnos los unos a los otros.

Y dirás: ¿Para qué?
Y diré: Paragenéticas

Y dirás: ¿Otra vez la medicación?
Y diré: Kinuuuuú

A algunos se les estropea el chip, o parachip, de bien jovencicos y se olvidan del resto de los mortales, mirando única y exclusivamente su ombligo.

De esos, una gran parte, de mayores, se hacen políticos, otros banqueros y uno se casa con una infanta.

Los que quedamos cumplimos con nuestra misión como buenamente podemos, unos más y otros menos.

Algunos le dedican tiempo, otros dinero y tampoco faltan los que hacen un completo. Kicir las dos cosas.

Yo soy de los primeros porque no tengo para lo segundo. Pero estoy seguro que si me tocara la lotería usaría buena parte del premio para los que necesiten una ayuda.

Y dirás: estás haciendo demagogia.
Y diré: De-mago-gia, de-payaso-gia y de trapecista-gia (una tontá que acabo de improvisar)

No lo creo.

Según la RAE, demagogia (Del griego δημαγωγία, o sea, jorroña que jorroña) es "la práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular".

Y ya he dicho que ni estaba en el grupo de los políticos, ni necesito venir a pescar halagos.

Ni ir a pescar al-lago (otra tontá, ya van dos).

Aquí dentro de LOPB nos ayudamos entre nosotros, porque nos sale de dentro (de losco), del microchí de la buena fe.

Y cada uno lo hace como puede. Si hay que animar a alguien, se le anima. Si hay que tomar un café, también.

Estoy seguro que fuera de LOPB también somos así. Unos comentakas colaboran en ONGs, otros adoptan perricos, o ayudan en comedores sociales, etecé, etecé. Empezando por ayudar a la familia, claro está.

Muchos son de la creencia que hay que ayudar sin comentarlo. A mi me gusta saber cómo lo hacen los demás, y hablar de lo que hago. Creo que es una forma de difundir el mensaje, más que usarlo para presumir de ser bueno.

Al entrar en mi portería hay 8 escalones. Sin rampa, porque no cabe. Bueno, sí cabe pero tendría una inclinación que ni el Dragon-Khan, y sería más peligroso ir por la rampa que por la escalera.

He coincidido varias veces con alguna vecina con el carrito de la compra lleno. Siempre ayudo a subirlo, como con los carritos de bebé en las escaleras (no-mecánicas) del metro.

Y dirás: joer, Pepe, normal
Y diré: no será muy normal cuando la gente pasa de largo

Bueno, pues al llegar al 8 escalón, la vecina se ha dirigido al ascensor, y yo he empezado a subir las escaleras, con tan mala suerte que he dado un traspiés, messi han caído las dos barras de pan, me he arañado la mano y de poco no me he abierto la cabeza contra la pared. Menudo susto le he dao a la vecina.

Y he pensao en que he tenido una mala recompensa, a pesar de haber ayudado a alguien.

Y eso es algo que pasa a menudo.

Haz bien, y no mires a quien, que dice el refrán.

Pero antes mira si hay una pared enfrente, que digo yo.


miércoles, 25 de enero de 2012

Día 1108. Evolución norrrrmal.

En estos 3 años y poco, LOPB ha ido cambiando.

En los post ya apenas hablo de mi evolución orejil. Norrrrmal.

La evolución es tan, tan lenta ya, que es difícil destacar algún detalle. Y eso es buena señal. Ir a peor sí sería noticia.

Muchos seguidores del principio, han dejado de leerme. Incluso algunos buenos amigos han perdido esa costumbre. Norrrrmal. No han dejado por ello de ser buenos amigos.

Las estadísticas confirman que los seguidores son como la frase de la materia de Lavoisier (un señor mu listo, inventor de la lavadora, como su nombre indica): los comentakas no se crean ni se destruyen, sólo se transforman.

Van quedando cada vez menos de aquel primer año de LOPB, ese "primer curso" tan especial (por la novedad) que, como director de este colegio, no puedo dejar de añorar.

Pero el tiempo pasa (menos en Valde...peñas) y todo cambia.

Cambian también los que comentan. Aparecen nuevos comentakas. Desaparecen otros.

En cada foto de una nueva keda, coinciden menos caras con aquellos primeros encuentros. Norrrrmal.

A la evolución sólo la para una guerra nuclear, la caída de un meteorito o el deshielo, cosas estas tres que espero no retransmitir aquí nunca. Más que nada porque nadie leerá ese post, dime observador.

Todo sigue y seguirá cambiando, excepto la presencia de un servidor, que seguirá aquí, ayudando en lo que pueda y a quien lo necesite, alegrándote (o no) cada noche (que tenga algo que decir) con mis tontás, mis nérdotas y mi Pumba.

Si las transaminasas (delosco) no me lo impiden.

martes, 24 de enero de 2012

Día 1107. Alomejó.

Hoy he podido comprobar que la tarjeta de gorrear ferrocata funciona en el metro. Y efectiviwonder, funciona.

Así que con lo que ahorro en transporte, que no es moco de pavo (en catalán "moc de pav") me he dado un capricho.

Abel come mucho arroz. Pero mucho. Tanto que ya se le están poniendo los ojos pequeños y rasgaos.

Cada vez que se hace el arroz utiliza más cacharros que Ferrán Adrià con uno de sus menús de 40 platos. Y encima se le pega la mitad de las veces. Adivina quien los friega.

Así que compré un cocedor de arroz, o Suihanki (que igual quiere decir "no metas los cjnes en esta olla con el agua hirviendo que tese irritan", y a ver quien lo comprueba).

La consiguió la Tere, gracias a un chino modisto (y modesto) que conoce y que la sacó de un mayorista.

Un cocedor de arroz es básicamenette una olla eléctrica en la que metes el arroz, el agua, le das a un botón y esperas a que se apague sola.

Con eso consigues, cuando la dominas, un arroz mejor (en castechino, "alomejó").

Lo mejor del aparato, sin duda, son las instrucciones:

Poner el pote y el agua tibia de la cantidad derecha en el dentro de la cantina electrica. Despues de comfirmar que en el fondo del pote y encima de la envia la placa caliente no hay nada mercancias diversas, meter el pote al dentro de la cantina electrica, mientras tanto gira varias veces en pote alrededor, lo hace con enviar el contacto caliente de la placa para se bueno

¡ Toma ya ! Eso para los que dicen que yo escribo raro.

Anoche me lancé a intentar hacer arroz de "chuchi".

No es tarea fácil, de hecho es un proceso de lo más laborioso: has de lavar el arroz concienzudamente unas 6 o 7 veces para eliminar el almidón hasta dejar el agua limpia, cocerlo, enfriarlo con un abanico (o ventilador), mezclarlo con vinagre de sushi, dejarlo reposar, preparar el salmón o los langostinos,... uffff

Empecé a lavar el arroz y después de gastar más agua que Abel en una ducha pre-fiesta, decidí echarlo al Suihanki como estaba.

En lugar de enfriarlo con un abanico (ni que yo fuera un Locomía, no tjd) le pasé un chorro de agua fría, para detener la cocción.

Hice unas peloticas de arroz que aguantaban la forma, pero se deshacían cuando intentaba cogerlos con palillos (que había comprado en el chino, ¿dónde si no?), así que dejé los palillos para mejor prueba.

Como no podía mojar el arroz en la bandeja de la salsa de soja (para que no se deshiciera) compré una vinagrera de esas que dispersan con fssss fssss, como si fuera la laca de mi abuela (q.e.p.d) y metí la soja para su dispersión sobre la pelota arrocera.

Al no tener salmón crudo, le quité a Lucía el salmón ahumado, con su sartenazo correspondiente.

Y los de langostino los sustituí por palitos de cangrejo (que tienen menos de cangrejo que Sebastian, el de La Sirenita).

Total, que cualquier parecido a la realidad japonesa, es pura coincidencia.

Llámalo pepechuchi.

Pues qué quieres que te diga, a mí me ha gustao.




La nérdota:


Cuando tengo que entrar al chino a comprar y llevo a Pumba, lo cojo en un brazo (y cada vez pesa más). El otro día, con motivo del pepechuchi, fui a comprar palillos chinos. Iba recorriendo los pasillos y no los encontraba.
En eso que Pumba me mira y con ruidos guturales (como ronquidos) hace grgrgrrrrr.

Y le contesto, en voz normal: "palillos". ¡Tuxuru !

Estaba superclaro lo que me había dicho:
- ¿Qué buscamos, yayo?


lunes, 23 de enero de 2012

Día 1106. Oh, balancé, balancé.

Hostiasss, las 8 y media ya, y no he hecho el post.

Joder, si no sé que poner, aunque estos mozos y mozas se conforman con poco.

A ver... ¿qué me ha pasado hoy? Mmmmmmmm. Nada destacable.

Cosas buenas y cosas no tan buenas, para equilibrar el yin y el yang (que debe ser lo que cantan los chinos cuando se columpian: yiiiin, yaaaang)

Hago balance. Vaya, siempre que digo "balance" me acuerdo de la canción aquella de Mecano: "hacemos el balance de lo bueno y malo".

¿Y si hago un balance?

Venga, a escribir tontás...



Hoy es tarde y no sé qué poner, así que mi proceso mental decadente se limita a hacer un balance de mi vivencia lunera, cascabelera.

Levanteme temprano, por si la ayuda de Dior. Esto tiene de negativo y de positivo, así que le ponemos una X.

No llovía. Ponemos un 1.

Con las putas obras del tren, había achuchones a cascoporro. Un 2.

Esta mañana tenía un proyecto de aquellos engorrosos y a contrarreloj que no me acababa de salir, y me han metido nervios en el estómago. Un 2.

Los comentakas se van apuntando a la calsutada y ya somos más de 30 !!!. Un 1.

He comido mal, una ensalada fría. La cebolla (que rima) me ha destrozado el estómago para toda la tarde. Un 2.

Con ardor incluido, he tenido una reuñón a 4 en la que me he defendido mucho mejor de lo que me esperaba. Un super 1.

Más achuchones en el puto tren (y así tres meses más). Un 2.

Al llegar a casa tenía ya las tarjetas de metro (tuxuru !), así que mañana empiezo a gorrear. Un 1.

4 unos positivos, un empate y 4 doses. Empate técnico.

Ya mejoraremos, queda mucha semana y un empate no es mal resultado, sobre todo pasado mañana.

Y la canción de Mecano seguía: "... cinco minutos antes de la cuenta atrás".

Asina que tres... dos... uno... bonaniiiiiiiiiiiiiiiiit.



domingo, 22 de enero de 2012

sábado, 21 de enero de 2012

Día 1104. Atracciones.

Los cocleatas vivimos con un imán en el cabezo.

La misión es aguantar todo lo que puede la bobina del mp7.

Por regla de tres (o menstruación de un trio), somos atractivos.

Tener una polaridad a la intemperie es como ofrecernos al resto de la humanidad, como diciendo "Conecta conmigo!", sin pensamientos sucios.

Nos gusta ayudarnos entre nosotros, hacer comunidad, conectarnos, atraernos, contarnos nuestras cosas, o sea "simbiosar" (de simbiosis).

Ese imán cabezoidal nos une parafísicamenette como siameses unidos por la cabeza para compartir vivencias y superar dificultades.

Y dirás: ¿Para qué?
Y diré: Parafísicamenette.

Hace unos años a mi querida esposa le dio por empezar una rara colección. Cuando salíamos a otra ciudad, compraba un imán de nevera, lo que se llama un "chuvenir".

Más allá de la decoración, me gusta la conexión magnética que consigue dicha piececita. Yo es que siempre voy más allá, por tenerla enorme (la imaginación, por aclarar por si eres nuevo aquí).

Es como mantener vivo el recuerdo de haber estado en otros lugares, con otras gentes y otras costumbres, al igual que se almacenan vídeos en cintas, también magnéticas por cierto.

Al dar a conocer la colección, los amigos y familiares le mandan imanes cuando salen fuera, así que pronto tendremos que comprar otra nevera.

La semana pasada recibí una agradable sorpresa. Una comentaka, Marcela, me mandaba un imán desde su tierra, La Patagonia.

Nos hizo mucha ilusión. Primero por el detallazo. Segundo por ser, de momento, el de más lejos que tenemos. Y tercero, por la unión que nos dará cada vez que abramos la puerta de la nevera.

¿Y cómo consiguió que llegara a Barcelona desde tan lejos? Bueno, cosas de la casualidad. Marcela es guía turística en La Patagonia (qué chuette !!!) y se encontró con un grupo de Barcelona. Le pidió a una chica si me podía traer este regalo, y el resto fue fácil: quedé con la chica la semana pasada, y me lo dio.

Una agradable sorpresa que no olvidaremos, por eso ocupa el centro de la colección.

¡Muchas gracias Marcela!




En otro rincón de la puerta hay varias pepechapas. Concretamente las de la colección exclusiva "yo estuve allí".


Son chapas que reparto en las kedas que hacemos, como un recuerdo atractivo, magnéticamente hablando. Para conseguirlas, lo único que hay que hacer es presentarse en ellas, claro.

¿Que quieres una? Pues apunta en tu agenda: Sábado 25 de Febrero, Calçutada Coclear 2012.
Lugar: Perafort, Tarragona
¿Vienes?

Más detalles en los comentarios



viernes, 20 de enero de 2012

Día 1103. ¿Dónde está Wally?

Mi primera preocupación era llegar a tiempo a la cita.

Desconocía como llegar hasta allí. Me informé en la web de transporte y lo más rápido era el bus.

No cogía un bus urbano en Barcelona desde que no llegaba al botón de parada. Me asombré de lo avanzados que están en tecnología: en la parada te va diciendo cuanto falta para que llegue, y ya dentro, un panel te iba anunciando cual era la siguiente parada. ¡Yo que creí que tendría que ponerme al lado del conductor para que me orientara!

Llegué sobrao al flamante 22@, un barrio que hasta hace unos años eran fábricas y talleres abandonados y ahora parece que entres en otro planeta, con unos edificios espectaculares arquitectónicamenette y donde se concentran las empresas tecnológicas que están más a La Vanguardia, de El País e incluso, El Mundo (¿pillas la publicidad subliminal? lo sé, soy un As, que ABC tengo imaginación y otras pierdo La Razón, un hombre Público que no se vende a ninguna Marca).

El nuevo edificio de la Universitat Pompeu Fabra no desentona del resto.

La idea era pasar dos horas encerrados, donde nadie nos molestara.

Pasando la hora convenida, yo seguía esperando.

Pregunté a un vigilante si sólo había esa puerta. Me comentó que había otro edificio anexo y allí fui.

Y allí estaba. Waldo.

Waldo es el investigador principal de un estudio que se está llevando a cabo en esa universidad. En el edificio anexo se trabaja con temas musicales y de sonido, con salas insonorizadas.

Me puso en contacto con él, primero Marga, luego el boletín de la federación Aice.

El objetivo de este estudio es mejorar las estrategias de programación de los implantes cocleares, sea cual sea la marca.

Hemos estado tres horas, una más de la cuenta.

Waldo es un excelente profesional y conversador, agradable y muy amable.

Se me ha pasado el tiempo rápido, pero he llegado a casa agotadísimo. Tres horas trabajando el orejo, son muchas horas.

La confidencialidad del estudio no me permite, moralmente, dar más detalle hasta que no se publiquen los resultados, pero te aconsejo, si eres de Barcelona, que participes, por el bien del mundo coclear, haciéndome llegar un correo.

Lo que sí puedo contar es que, tal como he dicho aquí mil veces, Waldo también ha sacado la misma conclusión: soy un caso diferente.

Él lo ha definido como que lo mío, más que oído, era inteligencia. Y ahí ya me ha ganao, que tío más listo.

Lástima de la sordera, las transaminasas, los huesos, la alopecia, los vértigos, la vista, el lumbago, la cartera y los etcéteras, porque si no, servidor sería un buen partido.

Gracias Waldo.
Gracias Marga.

jueves, 19 de enero de 2012

Día 1102. Encuentros en la tercera frase.

A veces voy de compras.

A menudo voy de compras.

Voy de compras a cascoporro. Si hace tiempo que me sigues (kicir aquí, no andando) lo sabrás.

Los sábados por la mañana los usamos para lo obligado (en portuguésh, obrigado). Que si leche, que si cacao, que si avellanas, que si el azúcar... No, si ya te digo que se nos van las horas entre los pasillos del Mercadona y derivados.

Y eso cuando no cae de propina una visita a los muebles suecos, o a la Roca.

Y alguna escapada mía al "yo no soy tonto".

Lo normal en mi querida esposa es que no se acuerde que voy más que cuando toca coger algo de peso.

Si vamos de ropa y complementos, va ASPB. Y yo tengo que controlar, porque ya la he perdido alguna vez. (yo es difícil que me pierda, porque, por si no lo sabes, estoy alto).

Cuando me pongo nervioso por no encontrarla entre la multitud, todas las personas me parecen iguales, como si fueran chinos. Puede pasar mi primo por delante de mis narices que si estoy en proceso de busca (y captura) la bilirrubina (o transaminasas) me nublan la vista.

Lo más jddo de estas pérdidas (para las cuales el TenaLady no sirve) es hacer una llamada para que me diga dónde está. Y es jddo porque lo más normal es que en el centro comercial haya un ruido infernal, a no ser que estén en terceras rebajas y no quede allí ni el tato. Así que no me entero.

Con suerte pillaré alguna palabra, como "pescado", o "fruta" si estoy en el super.

Más jodido es si estoy en la Roca y me dice "en Sita Mur" o "Vans". Si tengo suerte y está en "Pepe" (pisa moreno, pisa con garbo), por la tocayidad, es posible que la entienda.

Vamos que cualquier día le pongo un gps.

Estas situaciones que de normoyó resuelves telefónicamente con un "¿donde estás?-estoy en xxx-no te muevas de ahí que ahora voy-vale", también se dan cuando quedas con alguien que no conoces. Y es peor, porque aunque lo resuelvas telefónicamente con un "estoy en xxx", si no sabes a quien buscas, te ves en la obligación de ir preguntando "¿eres tal?".

O eso o vas al clásico "llevaré un clave rojo en la solapa", o "me reconocerás por llevar Maldito Karma debajo del sobaco derecho, con una marca en la esquina superior izquierda de la página 37". Llámalo precisión.

Yo recomiendo que previo a esa cita os enviéis un afoto orientativa. Para más detalle de la cara. A no ser que el escote sea excesivamente pronunciado, que es otra forma de reconocimientoCLOOONCvale.

Mañana tengo una cita a semiciegas con cierta persona que sólo conozco por una foto carnet, de cuello para arriba.

Y será mañana cuando lo cuente.

Si la encuentro.



miércoles, 18 de enero de 2012

Día 1101. Viaja con nosotros, si quieres gorrear...

Los que vivimos en Barcelona, usamos el metro y somos cocleados (por ese orden) estamos de chuette.

Ya dijo Jesús (el del pesebre, no, el comentaka) que los Poco-oyós disponíamos de un carnet gratis para el transporte público. Le hicimos poco caso, al pobre.

Meses después, Silvia y Glòria enseñaron sus carneses respectivos y nos lo empezamos a tomar en serio.

Esta mañana he finalizado los trámites y en un mes, aproximadamenette tendré mi carnet en el buzón de correos (con pirdún).

Procedo a explicar el proceso aquí para los que cumpláis los requisitos de la primera línea. O para los que os guste leer mis tontás, que también sois unos cuantos.

Lo primero, recoger en la oficina de los ferrocatas (FGC. Ferrocarrils de la Generalitat: web) el formulario de solicitud. Este paso, tonto (tú no, el paso) nos lo podríamos ahorrar si colgaran el formulario en la web. Como no lo han hecho (o yo no lo veo) te lo cuelgo aquí (no sé si tiene validez, pero en al menos, te informará y ya rellenarás el original en la oficina).

Como bien pone en el documento, podemos solicitar el carnet de pensionista, tipo A, todos los menores de 65 años (lo soy) con una discapacidad mínima del 33% (la tengo) y sin pensión (ni un leuro).

El siguiente paso es demostrar que no cobramos nada del estado (Urdangarines, abstenerse). Para ello has de ir a una oficina del INSS (que no es me me haya dao hipo, sino la seguridad social) que te apunten en un papelito algo como "el señor/a xxx no cobra ninguna pensión de nuestra parte", con un sello en azulito estampao con malalechosidad (si no, apenas se vería). En mi caso, como los funcionarios de la oficina en cuestión no abren hasta las 9 (y se van a almorzar a las 9 y 30) hice un papelito muy bonito en el Word autorizando a mi santa esposa (puede ser otro familiar, como la suegra, o un amigo) al trámite.

Necesitarás también fotocopia del DNI y fotocopia del certificado de grado de discapacidad. No basta con decir muchos qués, ni hacerse el ciego mirando para todos lados como un Stevie Wonder cualquiera.

Además tendrás que pagar 5 leuros a FGC vía Servicaixa (no hagas cola en la caja), lo que puedes hacer pasando el código de barras del formulario que te he adjuntado. Sólo necesitas el comprobante que salga del cajero.

Y con todo ello (repaso: fotocopia DNI, fotocopia de certificado de grado de discapacidad, el papel conforme no cobras pensión estatal y el comprobante de pago, junto con el formulario relleno) he ido esta mañana a la oficina de ferrocatas.

Dicha oficina está en el vestíbulo de la estación de Catalunya, según te diriges al andén bajando por las escaleras que hay junto al mítico café Zurich de plaça Catalunya (esquina con Pelai).

Lo mejor es ir "ben d'hora ben d'hora", abren a las siete, y hasta las 8 y poco suele estar vacía.

Me llevé el mando del mp7, porque, como paso cada día por la puerta, había visto el logotipo en la puerta de "bucle".

Al entrar y hablarme la moza en cuestión le digo: "¿uy, no está conectado el bucle?".

Y pregunta a su compañera, que le dice que está desconectado. Bien.

No ha habido problema, porque la chica vocalizaba bien, y, a pesar de que la compañera hablaba con otro compañero, me he enterado bien.

En cinco minutos he hecho el trámite. En un mes recibiré dos documentos por correo: el carnet de pensionista, que debo llevar siempre, y una tarjeta para pasar por el torno (o como se diga). En caso de que se estropee (ya se sabe que se rompe de tanto usarla, como el amor, que decía Rocío Jurado) basta con pasar por la misma oficina a por otro duplicado.

Con esto, tienes derecho a viajar gratis por 3 años, y sólo por 5 leuros.

¿Y después de los tres años? Pues según me ha dicho, sólo hay que volver a renovarla, haciendo el mismo papeleo de nuevo.

Un compañero de trabajo, cuya mujer tiene un 55% de discapacidad, ha llamado a la oficina para informarse y le han dicho que no sirve para el metro, cosa que no es lógico, porque al subirte al metro no pagas luego el ferrocata del transbordo, y viceversa.

Parece que hay un vacío informativo importante, así que aprovecha a hacer las gestiones, antes de que lean este post y lo anulen.

Ya espero ansioso a que me llegue por correo (con pirdún) y hacerme el chulo al meterla (la tarjetita).

Entonces, empezaré a poner en una hucha cada día los 2 leuros de ahorro.

Y con lo que saque, podré hacer otro viaje gratis... ¡en vacaciones!

¿Kinú?

martes, 17 de enero de 2012

Día 1100. Testoy engañando locamente... y sé cómo te "lo vi a desí".

La publicidad, muchas veces es engañosa.

A los publicistas les pagan por conseguir más ventas de un producto, y para ello han de vestirlo de gala, para alimentar el consumo.

Y luego seremos nosotros los ilusos que esperaremos que la hamburguesa del Burri Quin (BurgerKing en inglés) se parezca a la de la foto del póster, que las arrugas desaparezcan poniéndote una crema con Q enzima Q10, o que las chicas se te acerquen desesperadas al ponerte un desodorante (de cuya marca, por si, ya he probado varios, sin éxitoCLOOONC).

La calidad de un producto no tiene porqué ser directamente proporcional a su gasto en marketing. Así, comprobamos que los yogures del Mercadona están más buenos que los Danone (¿Danone? Da mercadona, te lo he dicho!) o que el vermú Yzaguirre (, Boris) le da siete patadas al Martini (aunque las camareras patinadoras del segundo, reconozco que están bien buenorrCLOOOONC).

Hoy, leyendo un diario deportivo me encontré con Imanol Arias, "arias" Antonio Alcántara.

El actor es la imagen, este año también, de Gaes. En esta campaña, cuyo spot puedes ver aquí (sin subtitular, tócate losco, aunque se le entiende bastante bien) se centra en la frase "porque quiero evitar que un día me lo repitan todo".

Los que entendemos un poco de orejos defectuosos (y aquí los "habemus" a cascoporro) sabemos que esa frase, técnicamente, es engañosa.

Cuando un poco-oyó entra en Gaes con la intención de que le enreden comprar un audífono, es consciente (se supone) de que su futuro auditivo está más gris que el de la infanta Cristina.

Lo que consigue el audífono es retrasar ese punto y final ciliado, amplificar los errores, y pagar a Imanol.

Nunca he tenido audífono, pero saco la conclusión, por los que pasáis poraki, que la gráfica de rendimiento de un audi siempre hace cuesta abajo. Por desgracia. Y por suerte para el señor Gassó, dueño y señor de Gaes.

Llegando ese punto y final, la única salida pasa por implantarse.

Los que llegáis aquí en esos precisos momentos, esperáis encontrar en la cocleación el milagro de los panes y los peces.

No os vamos a engañar. A algunos les va mejor, a otros menos mejor, y a unos pocos, muy pocos, no les mejora al audífono.

Pero la gran diferencia es que, en el caso del implante, esa gráfica, aunque a veces parezca una montaña rusa, es SIEMPRE ascendente.

Eso sí, hay que currárselo.

¿Qué esperabas?

lunes, 16 de enero de 2012

Día 1099. Desrutinando.

Casi todos los terrícolas que poblamos este planeta, seguimos alguna rutina.

Hay rutinas para todos los gustos, incluso muy meticulosas (a saber el origen de este palabro, pero seguro que es una cochinada).

Y muchas las seguimos sin darnos cuenta de ello, por ejemplo las de buena mañana: levantarte, ducharte (o no, según costumbres), desayunar (o no, según el hambre), cepillarte los dientes, vestirte... no necesariamente por ese orden (según tu rutinamiento).

Yo hace casi dos años que sigo una misma rutina en trasporte público para llegar al trabajo.

Ya conté que tengo varias formas de llegar hasta la puerta de la oficina: puedo elegir entre ahorrarme 5 minutos cogiendo 3 metros (con más transbordos), o ir más tranquilo en sólo dos (tardando un poco más). Y de esta última combinación, puedo ahorrarme una parada (andando más por los subterráneos) o andar menos por el exterior.

Al final, uno elige una combinación, y la sigue a diario prácticamente sin pensar.

Y es esa rutina la que te da una cierta tranquilidad, y la sigues mecánicamente, como dedicando una determinada parte de tu cerebro a hacerla, como un programa de ordenador.

Pero ¿qué pasa cuando algo / alguien llega y te la jode por causas equis?

Pues que te sube el malalechismo hasta que consigues dominar la situación y convertirla de nuevo en rutinaria.

Y si sufres de una discapacidad, como la ceguera o nuestra sordera , la cosa es más complicada.

Hoy puse el despertador 10 minutos antes, tocaba cambiar la rutina. Sabía que durante tres meses, por obras en la línea de los ferrocatas, tendré que hacer un "trans-borde" más.

Tenía claro lo que tenía que hacer, pero llevaba ese gusanillo estomacal de cómo sería realmente.

El caso es que todos los viajeros del tren que habitualmente cojo, debían repartirse por el resto de líneas, y llegar hasta una estación donde esperaba un tren especial.

Había leído las instrucciones y el plano el viernes pasado, y lo tenía claro: coger el primer tren que salga hasta "Sant Gervasi", donde me esperaba un tren lanzadera.

Mucha gente tenía la misma cara de perdido que yo, de ese primer día de incertidumbre. Todo el mundo se subía al mismo tren, mientras los otros, con las misma ruta, estaban casi vacíos. Mejor dejar los "trucos" para otros días, hoy tocaba asegurar el tiro.

Al llegar a Sant Gervasi, varios letreros te dirigían al tren lanzadera.

Como la tengo enorme (la imaginación) me imaginaba que todos nos dirigíamos a un tren que iba a salir catapultado al espacio. Luego vi que de lanzadera tenía poco, era otro puto ferrocata.

Al comentarlo en el trabajo me han dicho que NO todas las líneas paraban en "Sant Gervasi".

- ¿Y tú cómo te has enterado?
- Lo decían por los altavoces, Pepe.

¡ Tócate los cjns !, que diría aquel.


domingo, 15 de enero de 2012

sábado, 14 de enero de 2012

Día 1097. Escape.

A veces quiero volar.

Cruzar las nubes, llegar al cielo.

Que queden lejos los malos tiempos.

Buscar veranos, dejar inviernos.

Mirar al frente, seguir al viento.

Cambiar lo amargo por aires nuevos.

Llevar conmigo a los que quiero.

A veces pruebo a volar,

pero no puedo.




PS: No, no me pasa nada. Solo que al ver este vídeo a las musas les dio por ahí.

viernes, 13 de enero de 2012

Día 1096. A la de tres...

Y aquí seguimos.

Y van tres.

El tres es un buen número.

A la de tres se ponen de acuerdo las personas para hacer algo, por ejemplo, tirarse en paracaídas.

Hasta después del tres, nadie responde otra vez.

Tres eran los mosqueteros, aunque eran cuatro. Debían ser 3 más iva, que lo llamaron D'Artagnan para disimular.

Tres eran los cerditos, que vivían en su casa de ladrillo, sin pagar hipoteca, los muy cerdos.

Tres componentes son El Tricicle, un grupo teatral que me hace pasar muy buenos ratos, sin esforzar el orejo.

El tres es el final del estrés.

Tres patas bastan para hacer una mesa.

Tres eran tres las hijas de Elena, aunque ninguna era buena.

Tres películas hacían la trilogía Star Wars. Y otras tres. Y otras tres. Y espera.

Tres eran las cruces del monte del olvido, por dos amores que han muerto, que ni son el tuyo, ni son el mio.

Tres eran los tristes tigres, pero seguro que no comían trigo. Poco sabía de "tigrología" el triste que inventó la frase.

Y tres años llevo cocleado.

Y tres años llevo contándolo.

Y aquí seguiré hasta que el señor Blogger nos separe.

Con la ilusión del primer día.

Con la experiencia de 1096 noches.

Y sobre todo con muchos, muchos amigos.

Para todos vosotros, tres brindis !!!!

A la una, a las dos, a las tres...

JAPIVERDI TU YUUUUUUUUUUUU
JAPIVERDI TU YUUUUUUUUUUUU
JAPIVERDIIIII MISTER LOPB
JAPIVERDI TU YUUUUUUUUUUUU

FIUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU

Que sigamos junticos por muchos años.
Amén.

jueves, 12 de enero de 2012

Día 1095. Estoy alto.

Esta mañana, de camino al trabajo en el metro, pensaba en algo para rellenar este mi espacio diario.

Al levantar la vista hallé la respuesta al ver el careto de un mozo (en un vagón lleno) en la otra punta, en hora idem.

Era un síntoma de que la altura media del resto de usuarios estaba por debajo de nuestros respectivos hombros, o sea, que soy un tío alto (que diría mi sobrino).

Y pienso que soy afortunado.

Al margen del desastre genético causante de mi sordera, y de unas transaminasas que se reúnen masivamenette para no sé que clase de festín "gore" sangriento, lo de la altura es un don, como el Simón.

Y me hago el chulo, sí, porque ¿algo bueno tenía que tener, no?

Quizá la culpa de la gran longitud (vertical) la tiene que mi madre se dejara el sueldo comprando a sus niños (mi hermana también es alta) "bisteles" de caballo, algo que de vez en cuando me crea un resentimiento de "pobres potrillos". La ley de la selva, que se dice. La cadena de la vida, muy diferente a la del váter.

No recuerdo si fui pequeño, supongo que mi madre no me tuvo así, porque tampoco era la Caballé (que, por el nombre, igual también la criaron con la misma carne... pero a ella le dieron más).

Sin querer ser presuntuoso, siempre he mirado a la gente desde arriba, disfrutando de los escotesCLOOONC y llevando los zapatos sucios, porque estando tan lejos, no me daba cuenta de que necesitaban frotamiento (como más de uno que conozco).

También ha hecho que durante mucho tiempo me hayan apodado "el largo". Ahora soy "el sordo", jatetú qué cambio.

Mi metro ochenta y siete (y bajando) me ha dado muchas ventajas a lo largo de mi vida.

Mi mujer me encuentra rápido, lo que es muy útil en el Mercadona, y desastroso para esconderte de alguien a quien le debes dinero.

Me pasé una mili de perrrrrros, ya que rápidamente me seleccionaron para la policía militar, donde viví bien y pasaba plácidos domingos (y luneses, y marteses...).

Las patas largas me van muy bien para subir las escaleras de dos en dos y para que Lucía me diga "cógeme eso", refiriéndose al tarro de la estantería de arriba (por si habías pensado otra cosa, más abajo).

Y en la playa hago pie en las zonas menos frecuentadas, donde el agua está sospechosamenette menos caliente.

También tiene sus inconvenientes.

Después de dos años, sigo golpeándome en el dintel de las puertas de los ferrocatas (y está duro de cjns, doy fe).

Cuando me caigo, por ejemplo esquiando (o sea, una o ninguna vez al año), duele más, porque lo hago desde más alto. Además de que es más difícil coordinar los movimientos, dime patoso.

Cuando jugábamos con avioncitos de papel (y aún juegan en la ofi, tuxuru), lo más fácil es que impacte en mi careto, como si yo fuera una torre gemela del 11S, llámalo humor negro.

Al comer, las digestiones son más largas. Claro, es que desde la cara blanca, hasta la caca blanca, aunque se parezcan, hay mucho camino.

Y cualquier día tendremos que llevar al veterinario a Pumba con tortícolis de tanto mirar para arriba.

Y dirás: Vale, ¿y esto qué tiene que ver con los cocleatas?
Y diré: Bueno, pues si quieres que te hablen alto, conmigo eso está asegurao.

miércoles, 11 de enero de 2012

Día 1094. El tiempo entre posturas.

Según el dia, cambio de postura.

Y JL dirá: ¿Del 69 al 44?
Y Pepe dirá: CLOOOONC te lo has ganao

Kicir que dependiendo de los "inputs" (un palabro inglés, aprende idiomas, como yo) recibidos por vía ocular (de la cara, no del culo, no confundamos como ayer) o de los no recibidos por vía auditiva, así me posiciono ideológicamenette hablando.

Llevo unos días con la salud haciendo el tonto, dándome sustos, que por suerte acaban en casi nada. Me posturo a un futuro de achaques, de que cada año me duelan más los huesos, pueda comer menos cosas, usar gafas, afeitarme la cabeza,...

Y entre ese pesimismo me consuelo tontamenette pensando en que no llegaré a eso porque el mundo se acaba en diciembre.

Sí, sí, reirsus, pero aquí al lado hubo anoche un terremoto de 2,5 en la escala del Richal (según los vecinos que salgan al descansillo de la escalera donde vive el Richal asustados, así será la gravedad de la sacudida).

Cambiando de postura, estos días se celebra una feria tecnológica en Las Vegas (una ciudad que hicieron para grabar CSI) en la que se ve lo ultimito en cacharrerías diversas de esas que a mí tanto me gustan.

Al margen de los productos presentados, lo que me gusta de estas exposiciones es ver las tendencias.

Nuestro orejo depende en gran medida de estos avances.

Es cierto que la parte interna del implante, kicir la guía de electrodos y el imán tiene que pasar por unas exigencias sanitarias que hace que su desarrollo sea lento lentísimo. Pero la parte externa, no.

A medida que avance la investigación de microprocesadores, los nuevos modelos sabrán mejor qué hacer con los sonidos, discriminarlos, limpiarlos de ruidos, y reconducirlos al electrodo que corresponda, cada vez más rápido y con menos errores.

Y eso me 'postura' a un futuro mejor para nosotros, y a hacer realidad uno de nuestros sueños:
Disfrutar con la música como los dos de esta foto.

martes, 10 de enero de 2012

Día 1093. La cara blanca.

Después de la analítica (que no es examinar el ano, aunque también podría ser) de ayer, hoy tocaba consulta, para ver si las transaminasas (las enzimas del hígado con nombre de empresa de transportes) habían vuelto a la tierra después de su paseo por las nubes.

Como conté, el hospital donde me ingresaron es de reciente construcción, un anexo al edificio viejo, bastante modernito.

Las consultas externas son, para un apasionado de la tecnología como yo, idílicas.


Y a nivel práctico, para un sordo, ideales.

Al entrar, la puerta es giratoria, como los hoteles. Esto de práctico tiene una mierrr, pero lo cuento para situarsus.

En el inmenso hall (que también son unos caramelos pa la tos) hay unas máquinas donde metes la tarjeta de la seguridad social (SS, que también era una agrupación de jpts) y te pone en la pantalla a dónde tienes que ir.

"Planta -1, sala de espera 7, consulta s10"

Y por si tienes poca memoria, o sea si eres yo, que lo único que retienes son líquidos, la lisssta de la maquinita te da un papelito con eso mismo apuntao.

La planta -1 era evidente que estaba debajo de la planta 0 (y por encima de la -2, dime observador) y el nombre de la sala figuraba en un display de esos de lucecitas rojas (leds). Sólo faltaba una flecha de neón, al estilo de Las Vegas.

En la sala, un monitor de tele iba indicando sucesivamente cada una de las consultas y los pacientes que tenían. Yo salía en el de la consulta s10, claro.

Al llegar mi turno, en el monitor salía, en grande, mi nombre, ocupando toda la tele. Pa no enterarme, vaya.

Como colofón tecnológico, otro panel de leds rojos en la puerta de la consulta mostraba mi nombre.

Vamos, que sólo ha faltao que saliera R2D2 y me dijera con un empujón: "Tiiiraaa pa dentro, kooooño".

La doctora ha rellenado mi expediente haciéndome las típicas preguntas. Mientras me las hacía pensaba: sólo hubiera faltao un panel subtitulando lo que decía.

- ¿Por qué fui a urgencias?
- Si me pasa a menudo
- Si padezco alguna enfermedad
- Si tengo antecedentes en la familia con NF2
- Si soy alérgico a algún medicamento
- Si bebo
- Si f... umo
- Si tengo digestiones pesadas
- Si voy bien del vientre
...

Las transaminasas han bajado a 55 que aunque aún es un nivel elevado (no deberían pasar de 40) es mucho menos que 900, claro.

Por si acaso, me cuidaré en adelante, aunque ya lo hacía. Jordi, el del Caliu, puede dar fe de que bebo cerveza sin alcohol. Incluso me comentó, el muy jachondo, que por eso me pasan estas cosas (ke kab).

La nérdota sordil de la visita ha sido la siguiente:

Doctora: ¿La cara blanca?
Pepe: Creo que no, no sé (mirando a Lucía)
Lucía: No lo sé, no la he visto (medio riendo)
Pepe: Mi hermana me dijo el otro día que la tenía blanca
Lucía: ¿Tu hermana? ¿La ha visto?
Pepe: Claro, me lo comentó el otro día, que estaba pálido.

La doctora y Lucía ríen, y me dice Lucía:

-¡¡¡ La CACA, no la CARA !!!



.

lunes, 9 de enero de 2012

Día 1092. En lozanés.

Tener un negocio familiar hace que convivas muchas horas con los tuyos, para lo bueno y para lo malo.

En mi caso hemos pasado 15 años juntos en los tres bares que hemos tenido, madrugando y trabajando duro, pasando muchas horas de pie, esclavizados detrás de la barra, un día tras otro.

Y jatetú que a los 46 años jamás me he arrepentido de esa etapa de mi vida.

Y eso es en parte a habernos llevado tan bien entre nosotros, con tres valores fundamentales que me inculcaron de bien pequeñito: cariño, respeto y unidad.

Jamás hemos discutido ni nos hemos gritado el uno al otro, más allá de un enfado tonto y de corta duración.

Llegamos a pasar muy malos ratos, sobre todo a raíz de la larga enfermedad de mi padre, pero supimos sobreponernos gracias a nuestro espíritu luchador y sobre todo a nuestro sentido del humor.

Reímos mucho y seguimos riendo, a pesar de las complicaciones.

Con mi hermana me une un lazo especial, ese cordón umbilical invisible que nos ata de por vida.

Con ella hablo un lenguaje especial. Como dos críos inmaduros, que se podría decir. ¿Y qué?

Me río con ella, de ella y de Janeiro. Y viceversa (sin Joaquín Sabina).

Ni nuestras respectivas parejas nos entienden. Ni falta que hace.

A la hora de hacernos regalos, además del regalo tradicional, nos regalamos gilipolleces. ANPB.

Estos reyes le hice un regalo especial.

Os pongo en antecedentes (no penales): Os recuerdo que me crucé con Manolo García, ex Último de la Fila (no confundir con la fila de las rebajas, en el que el último era yo), y lo conté en el 1075. Después de eso hemos hecho bromas diversas con mi (falsa) amistad con Manolo.

Lo fundamental en esto es ponerle mucho teatro...

- Y ahora este. Uyyyy esteee (dedo índice en la frente). Vas a flipar, no sabes lo que me ha costado conseguirlo.

La Tere desembala el paquete y se encuentra el último CD de Manolo García con una nota a mano y se empieza a descojonar (desovariar, en su caso).

En la nota decía:

"Querida Teresa: Llevo tres días aquí. Te echo de menos. No puedo vivir sin ti. Manolo"

Le digo:
- Alucina !!! Me lo ha dedicado para ti... es que el habla así de raro...

Y acabamos llorando de risa los dos.

Y ella remata con un:
- Y lo de "veo tu casa desde mi balcón" ¿qué? ¿que vive en la Zona Franca? (su barrio).

Y así nos lo "pasemos" de bien.

El lozanés es lo que tiene.


sábado, 7 de enero de 2012

Día 1090. Nunca mais.

El codazo-despertador de Lucía me recordaba que tocaba ir al centro comercial.

El objetivo estaba claro: cambiar los jerseises correspondientes.

Más bien no correspondientes, kicir que el tamaño no coincidía con el cuerpo en cuestión.

A pesar de llegar prontito, a las 10:20, 20 minutos después de la apertura, ya costaba aparcar.

Al llegar a la tienda en cuestión, la cola hasta la caja era de unos 30 metros. Y sólo hacía media hora que habían abierto.



¿De dónde salió esa gente? ¿Esperaban en la puerta? ¿Desde cuando?

No ver tiendas de campaña me hizo pensar que antes de las diez habría una enorme y desesperante cola.

Lucía seguía en sus trece de buscar un jersey de mi talla entre las ofertas.

Lo tuve que hacer en un rincón de la tienda, porque la cola a probadores era de unos cuantos metros también.

Me probé tres, con éxito.

No es que me fueran bien. Precisamente digo "sin éxito" porque eso me evitaba ponerme en la cola de la caja, y castigar a mis lumbares durante un buen rato de pie. Y no las tengo para esos trotes.

Después de mirar un rato, Lucía dijo esa frase que tanto me gusta cuando vamos de tiendas: "Vámonos, no hay nada".

Nunca he entendido lo de "no hay nada" en una tienda a rebosar de género, pero lo de "vámonos" me suena celestial.

Ha sido la primera vez, nunca había ido de rebajas el primer día.

Y la última.

Nunca mais.

viernes, 6 de enero de 2012

Día 1089. Este año tampoco.

Al levantarme confirmé lo que hace años, no sé cuantos, supe: los Reyes Magos no existen.

O se les habían pinchao los camellos (kicir de un chute).

De vuelta al mundo real, habíamos acordado que nos hacíamos los regalos juntos, la familia de mi cuñada y nosotros, a la hora del vermú.

Así que después de amontonar los paquetes, que la verdad eran muchos, empezó el ritual de desenvoltura. Mucho más rápido que el de envoltura.

Se iban abriendo paquetes al mismo tiempo que se recogía el papel de envolver roto en una bolsa grande. Al final se entrecruzaron los jerseises, con los calcetineses y con las coloniasas y los etcéteras, de tal forma que costaba saber quién era de quien.

Yo, porsi, me los iba guardando en la habitación. Me han tocao 3 jerseises, una colonia, un cinturón y un vale para un baño termal + masaje. Bueno, no está mal, he tenido peores años. Ah, y las tradicionales zapatillas de mi sobrino, que Pumba se encargará de tunear a su manera.

Por cierto, le he regalado a Pumba el juguete-serpiente-puzzle del 1075. A la pregunta de ¿porqué le compras eso? He respondido: Yo se lo doy, y si no sabe hacer nada con él, le enseño, no os preocupéis. El caso es que ya tengo serpiente-puzzle pa entretenerme. Dime lisssssto.

Tocóme ir a recoger unos pollos alast. Alastrés, concretamente.

Fui sólo porque los sobrinos tenían cosas que hacer (con unos videojuegos que habían caído, vaya) y el resto preparaban la mesa.

Al tocarme el turno le dije el número con los que había encargado Lucía los pollos. La señora me dijo que eran dos pollos. Me parecieron pocos para los que éramos, y me dijo que llamara a mi casa para confirmar. Le dije si me hacía el favor de llamarme ella, porque yo era (soy) pocoyó. Sin ningún problema me ha llamado a casa para confirmar que eran dos. Ole.

No entereme en casa de que el pollo era sólo para los jóvenes y yo (sin la piel, claro). El resto tenían otras cosas (perdime la fideuá, mierrrrda de dieta).


Y de postre, el "tortell de reis" o roscón de reyes.

El susodicho, para los que no conozcáis la tradición, es un roscón relleno de mazapán (o crema, o nata, o cabello de ángel) entre el cual se meten una figurita de un rey y una haba. Al que le toque el rey, se pone una corona (incluida) de cartón, rollo Burger King (en caló, BurriQuín). Y al que le toque el haba, lo paga.

Yo nunca lo he pagado porque tengo un truco infalible. Siempre digo "a mí ponme un trozo pequeñito que no tengo mucha hambre". Y claro, las posibilidades de que quede una haba en medio, son escasas. Luego, si me quedo con hambre suelto lo de "Uy, que bueno este año, dame otro trocito". Y así sucesivamente y nunca pago. Dime catalán.

Aunque pa truco el de algún cuñao espabilao, que se come el haba si le toca.

Propongo cambiarla por una piedra.

Al final, se fueron, recogimos los papeles y los bajé al container que ya rebosaba, en una calle donde todo el mundo iba cargado de cajas.

Bonita crisis.

Y colorín, colorado, la navidad se ha acabado.

Pero tranquilos, que dentro de unos 350 días, en lugar de celebrar el primer cumpleaños del niño Dior, le volveremos a hacer nacer.

¡Inténtalo tú, a ver si te sale!

jueves, 5 de enero de 2012

Día 1088. Noche de nervios.

Esta noche vienen los Reyes.

Eso mismo le dijo el chorizo Iñaki a su esposa tras invitar a los suegros a cenar.

Pero no voy a hablar de la familia real, porque es una noche bonita, una noche de ilusión, de magia, de sueños cumplidos.

Peeeero también es una noche de...

Mentiras
¿Quien no ha engañado a los niños creándoles unos personajes inexistentes en su cabecita?

Egoísmo
Cuando te lías a codazos en la cabalgata para coger los caramelos que te quiere quitar un señor calvo con una bolsa llena.

Gula
Por comerte los turrones que tus hijos le habían dejado a los supuestos camellos. De los Reyes, kicir

Envidia
Porque siempre te gusta más el jersey que le han regalao al cuñao que el tuyo

Avaricia
Cuando acabas de desenvolver todos los regalos y te dices lo de ¿ya estaaaaaá?

Ira
Porque sí, ya está, y no está lo que querías.

Pereza
De recoger todos los envoltorios tirados por el comedor. Y de intentar meter todo en sus paquetes respectivos, porque nada vuelve a entrar en sus cajas, que no cierran.

Y mi favorita este año: Lujuria
Cuando llegas al trabajo con un iPad2 bajo el brazo, que te han traído unos Reyes Magos en un tranvía.


PS: Gracias a todos los que me habéis votado, sobre todo a mi sobrino Noel que convenció a 12 amigos.
Y a este sí que se lo tendré que dejar más de una vez

El sorteo no se sabe cuando es. Un poco rarito este concurso, pero todo sea por mi iPad2, ya me espero.

miércoles, 4 de enero de 2012

Día 1087. Queridos Reyes Magos Delosco.

Días de compras.

Sinceramente, no me gusta nada esta semana. Me agota.

Y ya ni recuerdo la ilusión de niño, esos nervios en el estómago a la espera de los regalos.

Ya hace tiempo que perdí ese brillo en los ojos. Creo que fue cuando los juguetes se convirtieron en calcetines.

La retomé con el Abel pequeño hace años, y se fue apagando cuando desaparecieron los juguetes y aparecieron los jerseys, pantalones, camisetas y demás complementos para adultos y sobrinos. Ya dije en un post que la moda no es mi fuerte.

Creo que mi carta de reyes siempre se traspapela. Este año pensaba enviarles un email, pero no acabo de acertar la dirección.

He probado con:
queridosreyesmagos@gmail.com,
reyesmagosdeoriente@hotmail.com,
cartaalosreyesmagos@belen.com ...

y demás variaciones, como:
losputosreyesysuscamellos@gmail.com,
aquiencojonesllevaismisregalos@reyesmagos.com,...

Nada.

Yo no quiero ropa ! Ni colonias !
Quiero cacharritos, cjns !!
Cualquier cosa que tenga pilas (y no vibre), aunque sea una puta linterna !

Reivindicaciones aparte, llevo toda la semana de tiendas. Y no porque compre muchos regalos, sino porque me atasco, me ofusco, me ciego y me asordo (más).

El bullicio (o exrestaurante de Ferràn Adrià, en castellano) no es lo mio.

Y siempre acabo comprando, por agobio, algo a la desesperada, que ni me acaba de convencer a mí, ni al destinatario.

Y no olvidemos el ritual de envolver los regalos.

Primero, buscar el momento oportuno, porque claro, no puedes hacerlo a la vista. Así que te cierras en una habitación como si estuvieras indignao, que tampoco es mentira.

Empiezas con los paquetes más pequeños, como para coger práctica. Y cuando llegas al grande... ¡ zasca ! Se te acaba el papel de regalo. Y tienes que improvisar con algún folio o revista. ¡ Cutre !

Eso si no se te termina el celo, que tienes que buscar la cinta aislante o la de carrocero. ¡ Más cutre !

E intentas regalarlo por la, digamos, parte buena: la que tiene menos arrugas, no se ve la revista y el celo es transparente.

Total, para que lo arranquen en 3 segundos, los que tú aprovechas con la excusa de quitar papeles de enmedio y que no se note que lo has envuelto con el Interviu. ¡ Un desastre !

Ayer acompañé a un familiar a comprar un ebook, yo de asesor. Entre el familiar que no miraba especificaciones porque no entendía, los buenos bonitos baratos que estaban agotaos (como mi cabezo), la gente que se apalancaba a sobarlos como si dudaran de que funcionara algún botón, los que pasan por al lao que te dan la vuelta de un empujón, y yo, que no me gusta comprar timos, al final salimos de los nervios.

Recuerdo cuando empezaron a salir los primeros ebooks, caros y lentos, con mucha gente que se oponía, por aquello de la tangibilidad del libro impreso. Pues este familiar era uno de estos, y ahora se está pensando en comprar uno.

Cómo cambian los cabezos a medida que la tecnología se va metiendo a codazos en nuestras vidas.

Hoy día hasta es raro el abuelete que no tiene móvil, y todos los componentes de la familia tienen el suyo.

Sólo falta que salgan para perros.

Ya me veo a Pumba enganchao al móvil todo el día.

Como es de lengua fácil...


PS: Quiero un iPad !!!

Y dirás: Pues pídeselo a los Reyes
Y diré: ¿Qué parte del post no has leído?

Así que NECESITO TU AYUDA.

Me he apuntado a un sorteo en Facebook, donde necesito 50 votos para entrar a concursar, y me faltan 20, a falta de un día.

Para todos aquellos transparentes que no hacéis ná ahí mirando, podríais hacer algo por mi persona humana de una puta vez.

Sólo tenéis que entrar con vuestra cuenta de facebook aquí, darle a "Votar participaciones", buscar mi afoto (la de Pepe Lozano), pulsar en votar, aceptar en una ventana que sale y esperar que ponga "gracias" en la casilla de los votos, incrementada en +1.

Anda paaaaaayo, dame aaaaaaaalgo.

martes, 3 de enero de 2012

Día 1086. Ceda el paso.

Anoche volvieron a poner "la priti" en la tele.

Ya dediqué un post a "La priti", o Pretty Woman, el 869 cuando la pusieron en mayo pasado (a un día de abril).

¿Y por qué la reponen tan pronto? Pues porque tiene audiencia.

¿Y por qué tiene audiencia? Porque, tal como dice la priti, es un cuento de hadas.

Sísi (emperatrí, pero eso es otra peli), cuento de hadas. ¿Entre una puta y un millonetis? (perdón por decir millonetis). Messi antoja increíble.

Y es así porque ya en la peli, siendo puta (conste que iba a decir prostituta, que es más fino, pero en la peli nunca la "apocopan") y en dos días, discuten dos veces, por su condición de chica de la calle.

Y ese pasado lo arrastrará el resto de su vida, o sea que no durarán mucho.

¿Kinú? ¿Acaso has visto que grabaran la segunda parte? Eeeeeah, ahí tienes la prueba.

Los cuentos de hadas fueron una invención de Disney para ilusionar a las chicas desde bien pequeñitas y hacerlas creer en su príncipe azul, ese apuesto galán que les resolverá la vida, las colmarán de lujos, las llevarán en volandas y jamás deberán preocuparse ni de ir a comprar el pan.

Eso, como bien dicen, es un cuento. Pero no de hadas, sino chino.

Sólo hay que ver a nuestra familia real.

El rey y la reina ni siquiera duermen juntos desde hace muchos años, con lo bonito que es jugar entre edredones con los pies (o con lo que te dejenCLOOONC).

Una infanta se separó de un inútil perdido hace tiempo, y la otra no tardará en hacerlo de su chorizo real.

Lo más cercano al cuento parece ser la historia del Felipe y la Leti, pero su progresiva delgadez me hace pensar en su incompleta felicidad.

No es necesario regalar un ramo de flores en limousina cada día, lo veo como pan para hoy y hambre para mañana.

Aunque en muchas parejas la convivencia se base en que uno cede y otro pasa (de ahí lo de "ceda el paso"), hay historias preciosas, anónimas, de parejas que luchan juntas, afrontando las dificultades condosco. Y en este blog abundan esas "pritis".

Esos son, para mí, los verdaderos cuentos de hadas.

lunes, 2 de enero de 2012

Día 1085. La primera película del año.

El 2012 se presenta sin dolores, que aparte de ser una señora, es una sensación que me jode la vida, empezando por la espalda.

Todo gracias a que llevo todo el año (claro) dándole al paracetamol (NO el chino).

Tuve una salida de 2011 complicada que espero que vaya mejorando.

Para ello, en fin de año, me tomé los gajos de la suerte.

Y dirás: ¿Gajos?
Y diré: Sí, lo que cuando vuelan bajo hace un frío del carajo. Ah, no, que eso eran grajos. Tontostoy este año.

Lo que kicir es que cambié las uvas por trozos de mandarina, que me comí mano a mano con Pumba, una mano para mis trozos y otros para los suyos. Gané yo, pero no porque él no fuera a ritmo, sino porque veía que messi acababan los trozos, así que Pumba se dejó algún mes.

Brinde con agua, que algunos dirán que da mala suerte, y yo diré que, como todo, sólo da mala suerte si estás convencido de que da mala suerte. Y yo no lo creo así.

Y después de las uvas, kicir gajos, nos enganchamos tontamente a ver "Como Dios", la comedia de Jim Carrey y Jennifer Aniston (me encanta esta mujerCLOONC).

En dicha peli, un presentador de televisión fracasado no deja de quejarse al de arriba de su mala suerte, así que al gran jefe (Morgan Freeman, que también me encanta) no se le ocurre otra cosa que darle todos sus poderes, que en principio malgasta en beneficio propio.

En una escena, un Dior (Morgan) desmitificado en traje blanco, le enseña el archivo de su vida, un cajón de varias decenas de metros con todos sus días escritos.

Me encantaría haber escrito todos los días de mi vida. Sólo llevo tres y me gusta releerlos de vez en cuando (anteayer, por ejemplo) para recordar momentos, como el que mira un álbum de "afotos". Me planteo si algún día se podrá leer todo lo vivido almacenado en el cerebro. Y me pregunto, también, si todavía seguirá allí.

También destaco una secuencia en que Dior corrige a su súbdito preguntándole a quién había ayudado, a parte de a él mismo.

El jefe le recuerda que aquí hemos venido a ayudar en lo posible, y que él lo puede hacer en su programa, ya que arrancando sonrisas consigue la felicidad de mucha gente.

Vaya, pues no lo estamos haciendo mal.

Gracias a Dior.

domingo, 1 de enero de 2012