jueves, 8 de noviembre de 2012

Día 1393. En dos copias.

Decidí repetir las pruebas que me hicieron en la seguridad social que acabaron con el diagnóstico de "anemia perniciosa", una enfermedad crónica que me obligaba a chutarme de B12 (o bedozarme) una vez al mes el resto de mi puta vida.

Quería una segunda opinión. Además, para eso pago la mutua.

Ya me había hecho el análisis de sangre, la ecografía abdominal y ayer tocó la endoscopia (wkp2: endoscopia: proceso de escribir en uno de esos blocs,en los que tienes que apretar el boli en una hoja blanca, que se calca en la rosa de debajo, que a su vez se calca en la amarilla de debajo de la rosa y dos por debajo de la blanca).

Para llegar a la clínica tenía que cruzar Barcelona en V (desde arriba a la derecha hasta arriba a la izquierda, pasando por abajo en el centro) si no quería hacer dos transbordos. Y no quería.

Además, me fue bien para terminar el cuarto libro de Nuria Roca (cómo me gusta esa mujer) que ha escrito con su marido (qué poco me gusta ese hombre) y que me he pulido en dos días y medio, llámalo adicción a lo "Roca" (mi escritora, mi otorrino y mi váter).

En la puerta de la clínica me esperaba la Tere, mi hermana. Me gusta el reto de enfrentarme sólo a las visitas médicas, pero en ésta ir acompañado era requisito (wkp2: requisito: segundo quiso, más piquiñito).

En recepción le explican a mi hermana (a mi ni caso) a qué puerta ir. Me avisan enseguida y una chica me mete en un box con una camilla y me dice algo que no entiendo. Y otra cosa que no entiendo. Y otra. Entre lo que retumba el box y el tono (bajo) de la moza, no rasco bola , pero veo que me enseña unos papeles y como soy un experto ya en estas cosas, deduzco que son los consentimientos para sedarme y metérmela hasta el fondo (la sonda).

Me dice (o entiendo) que me tumbe y que espere.
- ¿Me quito la camisa o los zapatos o algo?
- No, no, así

En una de las paredes hay un cartel en forma de hoja A4 pegado con celo de doble cara que reza "Por favor, no salgan del box". Cartel que se repite, con la misma cutrez, en la puerta.

Después de esperar unos 20 o 30 minutos allí como un pasmarote, entendí el por qué de la insistencia. Seguramente más de uno/una, harto de esperar ha salido a preguntar qué pasaba.

Como la puerta estaba abierta unos 12 o15 centímetros (y los hombres sabemos muy bien cuánto son 10 o 15 centímetrosCLOOONC) encajé piezas al ver que entraban al paciente del box de al lado. Supongo que por protocolo, el siguiente paciente ha de entrar en el box cuando el anterior entra en "quirófano". Entrecomillo quirófano porque era una sala (de escaso control bacteriológico) muy diferente a la "endos" que me hicieron en la seguridad social.

Un señor al borde de la jubilación, con bata azul, me pregunta si tomo algún medicamento. Le digo que me sacaron una muela el día anterior pero que no había tomado los antibióticos esa mañana, o sea que llevaba más de 10 horas sin que por mi boca no entrara más que aire. Me dice algo que no entiendo, pero más o menos que no deje de tomarla porque a él se le infectó una y lo pasó fatal. Me pone la vía, me coloca en la nariz el respirador, me dice "te pongo el oxígeno" y desaparece.

Y pienso... sí, sí, el oxígeno, a ver lo que tardo en caer en brazos de morfeo.

Un auxiliar, o médico, o anestesista, o que sssé yo (con la bata blanca me parecen todos iguales, como los chinos) me dice que será un momentito. Le digo que me da igual el rato, que yo no me voy a enterar, quien se enterará será mi hermana que espera fuera. Le cuento que he pasado por dos operaciones de más de 10 horas y se interesa por el tema.

Y como soy un mal pensao, creo que es el encargado de dar conversación y calmar a los clientes mientras esperan que haga efecto la anestesia.

Me pregunta de qué fueron las operaciones. Le digo que de los tumores de los oídos, que de eso me he quedado sordo, que produzco tumores por todo el cuerpo por una enfermedad que se llama Neurofibromatosis. Me dice si tengo más tumores y porqué no me los quito. Le digo que porque son benignos, y si no crecen, mejor dejarlos.

Como lo veo interesado, me suelto. Le digo que he oído bien 43 años y ahora oigo con "esto" (señalando con el rabillo del ojo, porque en la mano llevo la vía) pero que no es oír natural ni mucho menos, que no oigo la tele, ni el cine, ni el teléfono, que me tengo que apoyar en lectura labial y que la música me suena muy diferente, que no distingo instrumentos ni notas y no me motiva escucharla.

Le pregunto si se imagina algún día de su vida sin escuchar una sola canción. Se lo piensa, muy consciente de lo que le he dicho, y me dice que no. Me pregunta cómo he dicho que se llamaba la enfermedad, y le vuelvo a decir Neurofibromatosis. Y le recalco que es la dos, porque la uno es externa y que antiguamente se confundía con la lepra. Le bromeo que me quedo con esta, mejor. Alguien me pone un plástico en la boca que tengo que morder, con un agujero de unos dos centímetros de diámetro por donde entrará la sonda. Con esto en la boca parezco una muñeca hinchable.

Otra voz dice "empezamos" y noto que cambia el aire que me entra por la nariz, como más mentolado.

Lo siguiente que recuerdo es a mi hermana dándome palmaditas en los mofletes. Me despierto como si llevara 4 voll-damms y 2 mojitos. Se me va pasando poco a poco hasta que consigo ponerme de pie, y cogido del brazo de mi hermana vamos hasta la cafetería, donde se me pasa el mareo y el hambre, gracias a un bocata de jamón con sabor a poco.

A todo esto decir que no me he quitado el mp7 ni un sólo segundo.

Salimos de allí y vamos hacia el metro cogidos del brazo. No estoy mareado ya, pero es que para que mi hermana y yo vayamos cogidos del brazo no nos hace falta estar mareados.

Al llegar a la boca del metro nos separamos, yo a Boston y ella a California. Kicir cada uno a lo suyo.

En el trayecto abro el sobre, dime mal educao y miro lo que dice.

Todo bien. Me han podido hacer la biopsia duodenal (que diría Chiquito) pero la estomacal no. Había restos de alimentos.

Y dirás: ¿Aúuuuuun? ¿más de 10 horas después?
Y diré: Pero dios mío, que no he comío ! (que rima)

La verdad es que tengo digestiones muy pesadas.

Por eso me endoscopio por segunda vez.

O sea, me encuatroscopio.







12 comentarios :

  1. Que raro Pepe que encuentres a alguien interesado en escuchar, la mayoría de veces la gente parece robots, y lo maximo en que se deciden regalar es con una media sonrisa y que chuete que actualmente duermen a la gente para endoscopias, no quiero ni que pensar tener que soportarlo a pelo... y que valiente el pasar por todas estas pruebas una segunda vez...

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  2. Tarde de café con amigas, que pueden ser mi hijas por la edad, les he dejado que escojan lugar, y me dicen vamos a este que hay menos ruido, ajaja menos ruido sera para vosotras guapas!! pero vamos que no me he perdido ningún cotilleo, pocos queeess

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  3. Bona nit y felices sueños!!!!

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  4. Me alegro que todo esté bien, Pepe, y la conversación con tu "explorer" es de lo más irreal, porque no saber tu enfermedad...
    Como dice Rosa, pasar la "pajita "dos veces es para hacerte la ola y clicar el sordisas por tu humor en momentos así:)
    Y no te olvides el antibiótico!.

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  5. Hoy "hemos"salido en el periodico "el Confidencial"....

    http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2012/11/08/el-futuro-del-trabajo-implantes-y-drogas-para-ser-mas-productivos-108806/

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  6. Respecto a la anestesia (no Anastasia...): No se si soy raro (no rarito) pero a mi me gusta que me anestesien.

    Por razones que no vienen al caso, de vez en cuando, visito el quirófano y me duermen. La sensación que se nota cuando la anestesia empieza a hacer efecto, es un momento totalmente diferente, es un calor-escozor que te invade los sentidos que me resulta sumamente agradable.

    La pregunta que puede hacerse es: temes a la anestesia ?

    Y respondo sin dudar, No. Yo a quien temo es al anestesista.

    Anda que si no ha calculado bien la dosis...
    Anda que si me pone la especial para luchadores de sumo...
    Anda que si no ha comprobado el electro...

    Pero superado este momento, solo hay que abandonarse y esperar .....

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  7. Que valiente Pepe!!! a veces pensamos que solo a uno le ocurren enfermedades de esas que nos tenemos que cuidar el resto se nuestra vida,aparte de la sordera. Leyéndote at me siento con unos ánimos que paqué, a mí ahora me dió una pancreatitis aguda que evolucionó bién, y como no encuentran el motivo, después de infinidad de pruebas ,parece que es pancreatitis auto-inmune con lo cual tengo que seguir con analisis y pruebas de momento, cada tres meses. ahora todo está bién , se trata de impedir que se repita. En las pruebas incluyen resonancía, pero yo prefiero mi MP7 aúnque no me pueda hacer resonancía, prefiero morirme con mi implante, que me hagan escaner, aunque todavia tengo tiempo de hacerme la proxima.Bueno además quién sabe del tiempo....
    Gracias Pepe por compartir cada dia con nosotros tus historias y con tu humor.¡ Muchas muchas gracias!Eres una bendición!

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  8. Qué curioso, Jordi, justo un día antes de mi cocleación la cita con el anestesista yo encarecidamente le dije: si ve que no despierto pronto usté sientase en libertad de despertarme cuando toca. Casi le hice firmar con su puño y letra que sí, y al día siguiente si algo recuerdo después de la cocleación es justo a una chica enfermera sacudiéndome el brazo: ya despiertateee (le medio leí en los labios).

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  9. BON DIA! Vaya racha de médicos que llevas Pepe, pero tal como lo cuentas y nosotros lo disfrutamos, sigue yendo al médico... ja ja
    Yo que trabajo en un laboratorio, explican a veces que hay distintos tipos de anastesia, unas que te provocan sueños eróticos y otras que te dan pesadillas.
    Lo que mató a Michael Jackson, es uno de los que te dan placer cuando te duermen, por eso igual abusó de ellos.

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  10. Pues la semana que viene tengo más !

    Silviaaaaa, donde dices que ponen esa anestesia? jajaja

    Qué poquito te queda, pocietto

    Gracias por las gracias (que redunda) a tod@s , y por los ánimos, que a veces pa escribir los necesito, soy asina

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  11. Bon día,

    Silvia, haberlo dicho antes, yo me hubiera pedido la primera anestesia para coclearme jejeje.

    Hay personas que solo de pensar en el quirófano ya tienen las piernas como un flan y taquicardia y otros como si fuesen a tomar un café, mi mujer de los 2º y yo de los 1º, yo he hecho la siesta qurofanil 9 veces, creo que Jordi me gana.

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  12. La noticia que Marga comento el otro dia
    enlace

    ademas en BETHOVI hay cosas interesntes para el mundo del discapacitado...

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