miércoles, 30 de mayo de 2012

Día 1232. La edad difícil.

Estaba enfrascado en mi nuevo libro, "La sombra de la sirena", o lo que es lo mismo, el sexto de Camilla Läckberg, la de "la princesa de hielo".

Justo leía un párrafo donde una adolescente contestaba con mala educación a su madre, cuando entró él al vagón.

Se puso a mi lado, junto a la puerta.

Llevaba bermudas, polo y deportivas. Era casi tan alto como yo, tan canijo como yo, y más guapo que yo (según él, claro, porque según mi madre, ni hablar).

Tenía toda la pinta de ser el guapito de la clase, si es que iba a clase porque no llevaba libros.

Como si de un tic nervioso se tratara, seguía el mismo ritual una y otra vez: se mojaba dos dedos, se ajustaba unos cuantos pelos de su alborotado matorral rubio mientras se miraba al cristal, se secaba los dedos en el pantalón, se miraba otra vez, me miraba el mp7, me miraba el libro (seguramente buscando el bluetooth que conectara libro y mi "auricular"), se miraba de nuevo y se metía la mano en el bolsillo.

Llegué a contar 8 veces el proceso, dime observador.

Salimos juntos por el mismo túnel, pero iba a un paso desgarbado y lento, y no se dejaba un área reflectante donde mirarse, así que lo adelante.

Con mi ritmo habitual la distancia se iba acrecentando a pasos agigantados (los míos) y fue entonces cuando me di cuenta de la metáfora, de la distancia que, en algún momento de la adolescencia aumenta entre los padres y los hijos, para luego, años más tarde, volver a reducirse, como volviendo a coger el tren de la vida otra vez juntos, dejando atrás hasta el olvido ese amargo trayecto familiar.

Afortunadamente yo ya estoy en esa segunda etapa.

Y lo que es de agradecer, a quien corresponda allá arriba, que me dejara pasar la primera con la audición intacta.

15 comentarios :

  1. Carmen Conil30/5/12 21:54

    Pues "el de allá arriba" me hizo pasar a mí la primera etapa precisamente cuando perdí toda la audición, antes de implantarme. No negaré las dificultades. Afortunadamente, ando por la segunda etapa y disfrutando de poder oírlos, todos en el mismo tren, aunque con distintas paradas y trayectos. De vez en cuando coincidimos en el mismo vagón y ¡cuánto disfrutamos!

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  2. Pues "el de allá arriba" no me ha dejado pasar a la segunda etapa, caray.

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  3. A mí tampoco Paloma, pero ya llegará :)

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  4. Para Rosa P, y los que pensáis en comprar en CI shop. Mi amigo dice que es bastante segura y que están todos los datos de la empresa en la web, lo que en caso de problema facilita la reclamación.
    :)

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  5. Pués yo pasé por la primera etapa, al paso con unos y con un poquito de distancia con otra. Ahora estamos en la segunda etapa y gracias a mi Diós caminamos juntitos todos, quién se retrasó nos alcanzó y hoy vamos en el mismo tren cada uno con su vagón por eso de la independencía, pero reuniendonos siempre que podemos un uno.

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  6. Afortunados los que estáis en esa primera etapa, no es por envidia sino porque veréis cambios muy significativos y a una velocidad de vértigo en cuanto a tecnología se refiere.

    Desgraciadamente aunque espero que esto solo sea una pequeña ola también se esperan cambios sociales.

    Mi generación también tubo cambios pero me parece que mas pausados que los que se avecina en estos tiempos.

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  7. Marce Colombini31/5/12 17:00

    Síííííi, Pepepeeeee!!! Qué bueno que hayas pasado la primera etapa desgarbado, pegando estirones, volviéndote torpe e inseguro, buscando tu estilo, marcando diferencia, encontrando tus propias palabras, armando tu red de amigos y amores, viviendo el vértigo de cada primera experiencia, sonriendo con media sonrisa con cada segunda experiencia, con la audición intacta.

    Y esta segunda etapa... se llenará tu silencio de recuerdos sonoros, mientras seguís re-descubriendo la fisonomía del mundo.

    A medida que pasan los años (aunque para mí no pasannnnn, juajajaaaa...) voy convenciéndome de que las experiencias que nos tocan en ese insólito sorteo de destinos, tienen un sentido. No se si "alguien" les dio un sentido (más bien creo que no), pero sé que cada uno de nosotros debe darle un sentido, para sacar el mayor provecho de cada instante de vida. Hay un aprendizaje disponible... esperando que nuestra mente se abra para recibirlo y procesarlo.

    La mente que se abre a una nueva idea... jamás vuelve a su tamaño original!!! (alguien dijo esto, y no recuerdo quién...)

    Que vivan nuestras segundas etapas, con tantísimos aprendizajessss!!!! Salud!!! Chin, chin!

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  8. Marce Colombini31/5/12 17:13

    Cheee, los que estaban interesados en el tema de las pilas recargables y todo ese trámite... leyeron mi comentario al final del post anterior???

    Justo lo subí, con enlaces y todo... y el boss había dado rienda suelta a su torrente de creatividad... y zás, cambiamos de página!!!

    Juajajaaaa!!!

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  9. Jelou,
    Hoy la nerdota del metro ya que estamos con ello, fue que una persona se tiró a las vías en una estación, ahí pasó al siguiente patio. Esto lo supe hasta media hora despúés.

    El metro que seguía al que aplastó al pasajero se detuvo a medio tunel, ahí venía yo. Ya iba yo tarde, para no variar, lleno como siempre, se apagaron las luces y el aire acondicionado, y comenzaron a los minutos los cuchicheos, los susurros, no había señal para el móvil...
    Ahí noté que al estar a oscuras algo que me sigue ayudando es la LL, las mujeres se comenzaron a impacientar,
    y yo...¿qué es ese ruido que se oye en el túnel??!, ¿algún mostruo comemujeres suelto?? como en las peliculas joligudenses, eso sí, seguro que algún miembro de "la famila uña larga" (carteristas) viene en este vagón, hay que acomodarse por si hay que salir a las vías,...
    Yo preguntándome, "¿y si no nos vienen a 'rescatar' pronto?, no traigo pilas recargables"!
    Aunque, si las trajera ¿de donde las recargo?
    Debí usar desechables...

    Y así me estuve un buen rato con hipótesis sobre el MP7 y el caso del vagón a medio túnel, hasta que otra vez avanzó el metro.
    Mañana me traigo el keet de pilas desechables, más vale.

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  10. Marce Colombini31/5/12 18:36

    Palomaaaa!!!! Sos un manantial de experiencias alucinantes!! El terremoto, el asalto con disparos, el suicidado, uhhhhh... te conviene salir de tu cxasa con las pilas recargables, las no recargables, una bombacha, el pijama, desodorante... cepillo de dientes... Juajajajaaa!!!

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  11. Ya ví tus 'pilas recargables', Marce!
    jejeje, muy bueno.
    Sobre todo con esas baterías que no se agotan.

    Oye, le das un aire a esta actriz de peliculas.

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  12. Paloma,lo ultimo en lo que hubiera pensado yo son en las pilas,que horror.

    Yo ya hubiera buscado el martillo que esta colgado para romper los cristales en caso de emergencia.Solo de pensarlo me entra claustrofobia.

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  13. Dímelo a mí, Gemma, que casi me apellido paranoica 4.0, si digo lo de la LL es que comenzé a hablar con la de al lado, eso ayuda a soltar 'y compartir' el miedo.
    Hay casos en donde ya no puede continuar el vagón y van desalojando en plena vía subterránea a las personas, y caminan hasta la siguiente estación, a mi padre le tocó hace como 18 años así que se estaba quemando una de las llantas, de ahí que recordé, hay que agarrar bien el bolso, que al ladrón lo hace la ocasión, escuchar las indicaciones, claro, sin luz no hay, y como en los temblores, no corra, no grite, no empuje. No fue necesario, pero cerca estuvimos.
    Algo que me ayudó mucho fue el 'tratar de explicarle a mi MP7' las cosas para que 'no se aturdiera ni se asustara más', vamos, ese yo interno de: todo estará bien pequeño, ya avanzará el metro, no me vayas a fallar ahorita, etc.
    Agradecí no ir en el vagón de los señores, que aveces por las prisas sí subo ahí, porque conociéndome...XD

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  14. Marce, con esas pilas siempre vas recargada de felicidad.
    Ya no me acuerdo de lo que es el metro, pero lo utilice de los 5 a los 21 años,

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